lunes, 5 de agosto de 2013

UNA GRAN INSPIRACIÓN (Cicada Barbara)


¡Cuantas veces habremos oído la fábula de Samaniego "La cigarra y la hormiga"! ¿Cuantas generaciones han aprendido el valor del esfuerzo y la previsión a largo plazo gracias a la inspiración que supuso para su autor la observación de la naturaleza y reflexión acerca de sus características?.

Cuando llega el verano, las calurosas y desganadas tardes se llenan del canto de las cigarras, que acompasan o perturban, según la sensibilidad del afectado, nuestras siestas en casi todos los rincones de España. Son muchas las ocasiones en las que Dora me ha preguntado por el origen de los misteriosos cantos del estío, tanto los nocturnos grillos como las sesteantes cigarras... Explicarlo es fácil, no tanto dar en vivo con los responsables de tales serenatas. El otro dia tuvimos suerte, la cigarra que canta en nuestras tardes de verano (imagino) desde el olmo del otro lado del muro del jardín, bajó de su estancia habitual para mostrarse, dejarse fotografiar y saciar así la curiosidad de unos niños.

La cigarra de la foto se llama Cicada barbara es una de las cigarras de la península iberica, y se distingue de su pariente mas cercano Cicada orni por el canto continuo de la primera, frente a los chirridos discontinuos de la segunda. Es una especie considerada plaga, sobre todo del olivo y los adultos se alimentan clavando un estilete preferiblemente en las ramas y absorbiendo la savia de las plantas (aunque el daño más grave lo hacen con las puestas). Las ninfas se introducen bajo tierra al poco de salir del huevo, y viven bajo ella durante un periodo estimado de 5 años, de la que emergen para convertirse en adultos tras la última muda.


Las cigarras son animales asombrosos, no solo han enseñado a varias generaciones de niños las bondades del trabajo duro y la previsión (como antihéroes de la famosa fábula), sino que además, han aprendido a manejar como ningún otro animal las ventajas de los números primos. Siendo las protagonistas de uno de los misterios más llamativos de la biología.

La cigarra africana Magicicada septendecim, posee el ciclo de vida mas largo conocido de todos los insectos, 17 años. Una pariente muy cercana de esta tiene un ciclo de vida de 13 años y, no es extraño encontrar, que los ciclos de vida de las cigarras son un número primo de años.

Durante mucho tiempo los Biólogos se han preguntado cual puede ser la ventaja evolutiva de tener un ciclo de vida de estas características y, sea cual sea la respuesta, lo cierto es que ante un posible depredador o parásito que pueda atacarlas, tener un ciclo de vida no divisible entre ningún número excepto por sí mismo, pondría las cosas muy difíciles a cualquiera que quisiera coincidir con ellas y tuviera malas intenciones.

De hecho, un hipotético parásito o depredador con un ciclo vital de, digamos, 2 años tan solo coincidiría con la cigarra cada 34 años. Suficiente tiempo para que el depredador desista de su presa o el parásito se establezca de forma estable en la población.

De haber sabido esto, seguro que Samaniego hubiera cambiado al héroe de su fábula, y la lección sobre previsión y estratégias inteligentes se basaría en el asombroso ciclo vital de las cigarras.

Así que ya sabeis, cuando en las tardes de verano Añoveranas oigáis el canto de las cigarras, posiblemente se deba a la Cicada barbara miembro de un genero de animales asombrosos, que han sabido, como nadie, aprovechar las ventajas de los números primos para asegurar su supervivencia.


Technorati Tags: cigarra, chicharra, Cicada Bárbara, números primos.

3 comentarios:

  1. Hola, muy interesante tu artículo. Te importaría que utilizase la foto primera de Cicada barbara para mi página web?

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  2. Muchas gracias. seguiré atentamente tus publicaciones.

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