sábado, 27 de mayo de 2023

IR AL CERRO, SALVAR A ULISES Y VOLVER CON DIOS. (Peganum Harmala)


"Y llegó a Horeb, el monte de Dios. Y se le apareció el ángel del Señor en una llama de fuego, en medio de una zarza; y Moisés miró, y de aquí, la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces dijo Moises: Me acercaré ahora para ver esta maravilla: por qué la zarza no se quema". Exodo 3: 1-3 

Moisés y la zarza ardiente. Bóveda del Vaticano.

Hoy os presentaré una de las plantas que podemos encontrar en nuestros campos que más puede acercarnos a Dios o, al menos, a una experiencia muy parecida a encontrárselo o tenerlo dentro; y no, no es broma. Acompañadme en este viaje a través del tiempo y la etnobotánica hasta los mismísimos orígenes de la civilización occidental y la influencia que esta planta, Peganum Harmala -conocida también como harmal, ruda Siria o ruda salvaje- ha podido tener en nuestra forma de concebir el mundo. 

Peganum Harmala. Añover de Tajo.

Podemos encontrar a nuestra protagonista de hoy, exhibiendo sus flores blancas en Mayo, al borde de los cultivos de secano que flanquean el camino al cerro San Gregorio. Sus semillas triloculares, contienen un 3-4% de potentes alcaloides inhibidores de la aminomonoxigenasa (IMAO) principalmente harmina, harmalina, harmol y derivados cercanos; alcaloides a los que se les han atribuido multitud de usos farmacológicos y propiedades psicotrópicas, siendo usada frecuentemente como acompañante y potenciador de otras drogas.


Alcaloides de P. Harmala

La ruda Siria llegó a España a manos de los árabes en el primer siglo de nuestra era, es autóctona de las regiones comprendidas entre el este del mediterráneo e India y su relación con el hombre se remonta a los orígenes de la civilización, encontrándose citada en antiguos textos cuneiformes mesopotámicos. 

En tiempos preislámicos, en Oriente Medio, se quemaban sus semillas para producir un humo embriagador, este uso en forma de humo llega hasta nuestros días; en Turquía, beben una decocción de las semillas mezclada con Cannabis que “ciega la mente y aumenta el poder de la imaginación” y como talismán contra el mal de ojo; en India, tras tostar las semillas, se machacan para obtener un fino polvo que fuman mezclado con tabaco y el aceite de sus semillas se vende como afrodisiaco; en Irán, en pleno siglo XXI, se han documentado casos de hospitalizaciones por intoxicación tras ingerir sus semillas; como la de una mujer joven hospitalizada con alucinaciones al consumirla como remedio contra la amenorrea y el ingreso con trastornos intestinales y vómito sanguinolento de un hombre, adicto a los opiáceos, que ingirió las semillas aconsejado por su abuela siguiendo la tradición familiar. 


Estudios más modernos sugieren propiedades antitumorales y un amplio rango de efectos farmacológicos: Cardiovasculares, sobre el sistema nervioso, gastrointestinales, antimicrobianos, antidiabéticos, osteogénicos, inmunomoduladores y emenangogos; no son pocas, tampoco, las intoxicaciones reportadas tras la ingestión de sus semillas y efectos adversos con síntomas como: alteraciones intestinales, temblores e inhibición de la capacidad locomotora, alucinaciones, elevación de la temperatura corporal, bradicardia, baja tensión arterial, descoordinación motora, ataxia, vómitos e indicios que apuntan a posibles efectos mutagénicos; pudiendo ser mortal, sobre todo, mezclada con alcohol.


La ruda Siria y el ser humano llevan milenios (y no pocos) en una relación mutua de amor y miedo, de beneficios/perjuicios que la experiencia puramente empírica, con sus aciertos y errores, durante miles de años, ha mantenido en equilibrio hasta nuestros días y la ciencia y arqueología moderna parecen estar corroborando. 

P. Harmala en Añover de Tajo

¿Y qué tiene que ver todo esto con Dios, diréis? Estamos en ello, pero antes hay que conocer un término que acuñaron los autores de un artículo sobre drogas alucinógenas en 1979, este nombre es: enteógeno. Un enteógeno es una sustancia vegetal o un preparado de sustancias vegetales con propiedades psicotrópicas que cuando se ingiere provoca un estado modificado de consciencia. Se utiliza en contextos espirituales, religiosos, ritualísticos y chamánicos, además de usos recreativos o médicos; su significado deriva del griego y significa, literalmente, que tiene un Dios dentro. Sí, a nosotros nos suena a drogas, y así es como las tratamos, pero este tipo de sustancias enteógenas han sido sagradas, e incluso centrales, en los ritos religiosos de muchas civilizaciones humanas. Ejemplos de ello son el misterioso Kykeon de los ritos Eleusinos en la antigua Grecia y la Ayahuasca, utilizada en los ritos chamánicos de curación de los pueblos indígenas Amazónicos; los principales compuestos activos de la Ayahuasca, son: Harmina (como el de nuestra protagonista de hoy) y otros compuestos afines que actúan como inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) que son los principios activos que le dan su fama de potenciador de otros psicodélicos; razón por la que algunos la denominan “La Ayahuasca del viejo mundo” y dimetiltriptamina (DMT) principal componente psicoactivo.

Decocción Ayahuasca

Así pues, nuestra Harmala, es un enteógeno, una planta sagrada que tiene la capacidad de hacernos ver a Dios dentro de nosotros, y parece que así se la ha tratado desde los albores de la civilización en Oriente Medio. El nombre “Harmal” en arábigo, significa tanto “tabú”, como “sagrado” y proviene de la misma raíz que la hebrea “herem”, que significa tabú; por curiosidad, he introducido el término Harmal en el traductor de Google y me dice que significa “daño”, así que parece que hasta en la raíz de su nombre, se hace referencia a la ambivalencia beneficio/daño de esta interesante planta.

No son pocos los autores que han especulado con que los efectos de las alucinaciones de las plantas que llamamos enteógenas están en la mismísima base de las religiones, incluida nuestra vecina que vive al borde del camino que lleva al cerro San Gregorio. Una planta abundante en la península del Sinaí, donde se especula que se ubica el monte del mismo nombre y en cuya cima Moises tuvo la transformadora experiencia de la zarza ardiente que le llevó a tomar la decisión de liberar a su pueblo y donde Dios le dio las famosas tablas de la ley con los Diez Mandamientos. No hace falta señalar la importancia histórica que han tenido estos Diez Mandamientos como piedra angular del Cristianismo y, por ende, en la civilización occidental. ¿Puede una mezcla de sustancias psicotropicas, al estilo de la ayahuasca, tener algo que ver con estos episodios bíblicos? 


Hemos comentado que la Ayahuasca se compone de un potenciador de los efectos alucinatorios a base de inhibidores de la monoaminooxidasa (nuestro Harmal) y plantas que proporcionan el principio propiamente psicoactivo (DMT) ¿Hay alguna planta que pueda proporcionar estos compuestos en Oriente Medio? La respuesta es, como podéis suponer, afirmativa. Las plantas que proporcionan DMT y que, a estas alturas no debería sorprendernos, también se han considerado sagradas, son las acacias; tan utilizadas en nuestro jardines como ornamentales. Las Acacias (asociadas al nacimiento de Osiris en el antiguo Egipto) ricas en DMT que crecen en la península del Sinaí son: Acacia albida, Acacia lactea y Acacia tortiles entre otras. Tenemos pues, los ingredientes equivalentes a un preparado alucinatorio que, desde tiempos inmemoriales hasta la actualidad, se usa en ritos chamánicos espirituales, altera el pensamiento, las emociones, el sentido del tiempo, se usa como oráculo y, además, una de las alucinaciones visuales frecuentemente citadas por los intoxicados, consiste en ver llamas ardientes en el campo visual.

Acacia tortilis.  

¿Pudo ser el episodio de Moisés y su visión mística de la zarza ardiente en el Monte Sinaí el relato de las visiones de un hombre bajo los efectos de una mezcla enteógena de nuestra protagonista de hoy Peganum Harmala y Acacia? ¿Pudieron inspirar estas drogas los Díez Mandamientos en los que se sustentan las bases de la ética occidental? No hay pruebas empíricas irrefutables, pero, vistas como encajan las piezas botánicas, antropológicas y descripciones bíblicas, no es descabellado imaginar que pudiera ser; y de no ser ciertas, nada nos impide disfrutar de especular sobre ello, enriqueciendo nuestros paseos con el aura de bellas e interesantes historias. Pero hay más…

Hermes protegiendo a Odiseo de Circe. A. Carracci.

Nuestra vecina, Peganum Harmala, también es sospechosa de tener un papel salvador en la mismísima Odisea, el poema épico donde Homero cuenta el viaje de vuelta a casa de Odiseo tras la guerra de Troya. En el canto X, se narra como los compañeros de Odiseo son hechizados por Circe, la hechicera, con un brebaje preparado con hierbas que los transforma en cerdos. Euríloco, uno de ellos, logra escapar y advertir a Odiseo del peligro. Éste, de camino hacia la mansión donde están cautivos sus compañeros con la intención de liberarlos, se encuentra con el Dios Hermes quien le proporciona una planta mágica que le inmuniza frente a los hechizos de Circe y esta planta, utilizada como contraencantamiento puede ser identificada, por su forma y propiedades como Ruda Salvaje o lo que el lo mismo, nuestra ya conocida vecina Peganum Harmala.

Así que ya sabéis, si en vuestros paseos por nuestros campos os tropezáis con una planta de hasta 80 cm de altura, con flores de cinco pétalos blancas y frutos triloculares que crece en los suelos yesosos, estáis ante Peganum Harmala, una planta que bien podría haber inspirado los pilares de la ética de la civilización occidental, salvado a Odiseo de las trampas de Circe, se usa como potente talismán contra el mal de ojo, y cuyas prometedoras propiedades farmacéuticas esta investigando actualmente la ciencia moderna. Un verdadero tesoro, tanto cultural como botánico, para disfrute de la vista y entendimiento de quien sepa apreciarlo.


Referencias: 

Magia y tradición: un ejemplo homérico https://dra.revistas.csic.es/index.php/dra/article/download/350/354

Biblical Entheogens: a Speculative Hypothesis: https://priory-of-sion.com/biblios/images/biblical_entheogens.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Peganum_harmala

https://kahpi.net/syrian-rue-peganum-harmala-ayahuasca/

Ruda Siria: La ayahuasca del norte de África y euroasia. https://www.iceers.org/es/ruda-siria-peganum-harmala-ayahuasca/

Toxicity of Peganum harmala: Review and a Case Report: https://ijpt.iums.ac.ir/browse.php?a_id=3&slc_lang=en&sid=1&ftxt=1&fpdf_version=17

Pharmacological and therapeutic effects of Peganum harmala and its main alkaloids: http://www.phcogrev.com/article/2013/7/14/1041030973-7847120524

https://es.wikipedia.org/wiki/Enteógeno















lunes, 15 de mayo de 2023

PÚRPURA, ORO, HELENA DE TROYA Y LA BELLEZA ARREBATADORA. (Phlomis lychnitis y Phlomis herba-venti)

Hoy os presentaré dos plantas que podemos encontrar en Mayo en nuestros campos y cuya relación de color tiene que ver con el exclusivo púrpura de Tiro, el oro, Helena de Troya, la teoría de los colores y el sentido evolutivo de la belleza. Me refiero a la dorada Candilera (Phlomis lychnitis) y al púrpura aguavientos (Phlomis herba-venti)


Si hay en el imaginario colectivo un símbolo de belleza es Helena de Troya, la mujer por cuya belleza, nos cuenta el mito, comenzó la famosa guerra cantada por Homero en la Ilíada, de belleza semejante a Afrodita y que ocupaba su tiempo en labores cotidianas, como bordar un manto doble de púrpura: 

"Salió Helena de su perfumada estancia de elevado techo semejante a Afrodita, la de rueca de oro. (Od, IV, 122-122)"

"Hallola en su aposento estaba hilando un gran tejido
Un manto doble de púrpura, donde bordaba numerosas labores
De Troyanos domadores de potros, y de Aqueos, de broncinea túnica,
Queda causa suya estaban padeciendo a manos de Ares (III 125-128)"

No cuesta, por tanto, imaginar esta mítica Helena de arrebatadora fragancia, epítome de la belleza, con su larga y rubia melena cayendo lánguida sobre sus mejillas, destacando contra el púrpura del manto que teje con hilos dorados. Esa áurea belleza, aun más bella si cabe en contraste con el púrpura; ese manto púrpura, aun más bello si cabe, en contraste con la dorada Helena. Púrpura y oro, la combinación perfecta.
Helena de Troya por Evelyn de Morgan.

En el mundo clásico, el color púrpura -cuyo tono podía variar entre un rojo purpúreo y el morado- era un artículo comercial de lujo debido a la dificultad de la extracción del tinte, que consiste en la secreción de la glándula hipobranquial de ciertos caracoles marinos, para producir un gramo de púrpura se necesitaban 9000 moluscos aproximadamente, por lo que su uso se limitaba únicamente a artículos de lujo. En la Mitología occidental se atribuye su descubrimiento al perro de Hércules, cuya boca se tiño de púrpura al masticar caracoles en la costa de levante y su uso, no solo era prohibitivo debido a su precio sino que, incluso, llegó a estar restringido por ley, únicamente para uso de generales y emperadores. 

    El descubrimiento de la púrpura. Theodor Van Thulden.

Háganse una idea pues, de la potente simbología de esa Helena -similar a Afrodita- de dorados cabellos, cuya belleza originó una guerra en la que participó prácticamente todo el mundo conocido -una guerra mundial antigua- ocupando sus horas bordando con rueca de oro un manto púrpura: El sumun de la belleza, el prestigio, la riqueza y el poder.

Robin Wall Kimmere, botánica indígena, en su libro “Una trenza de hierba sagrada”, confiesa que decidió estudiar botánica porque quería descubrir por qué los asteres -de color púrpura- y las varas de oro canadienses – de color amarillo oro- las primeras flores que recordaba de su niñez, resultaban tan hermosos juntos; una aproximación científica a la belleza y las relaciones entre la naturaleza, los seres humanos y la “espiritualidad” que emana de sus propiedades emergentes. Nos explica que la belleza está en los ojos del observador, al menos, en la combinación de púrpuras y dorados: Los seres humanos percibimos los colores gracias a células receptoras especializadas (los bastones y conos) de la retina. En el ojo humano hay tres tipos de conos distintos, cada tipo de cono se ocupa de absorber distintas longitudes de onda; Los primeros, se ocupan de percibir el color rojo y las longitudes de onda asociados a este; los segundos, perciben el color azul; y por último, un tercer tipo de conos están diseñados para la percepción óptima de la luz de dos colores: El morado y el amarillo. Esto significa que nuestro ojo, está preparado de forma especial para detectar estos tonos y enviar señales al cerebro.


Los trabajadores de la belleza, los artistas, nos dicen que estos dos colores, amarillo y violeta, son colores complementarios en la rueda de los colores; juntos en la paleta se realzan mutuamente, se intensifican. Un mero toque de uno hace más vivido al otro. Ya lo dijo Goethe, científico y artista, en 1810 “Los colores diametralmente opuestos entre sí, son los que se evocan recíprocamente en el ojo”. El púrpura y el oro, forman así, un par reciproco. Nuestros ojos son tan sensibles a estas longitudes de onda, que los conos sufren una sobreestimulación; algo que, aunque nosotros ignoremos, parece que aprovechan las plantas púrpuras y amarillas cuando tienden a crecer juntas. Nos parecen más bellas y a los humanos -a pesar de la poca fe que nos profesan algunos- nos gusta cuidar las cosas bellas. Esta combinación de colores tiene,  por tanto, un valor adaptativo. 


El pasado sábado, 14 de Mayo, en uno de mis paseos por los campos de Añover, ese espartal sobre suelos de yeso cuya flora, si bien excepcional, no se caracteriza por ser especialmente llamativa, encontré esta combinación de colores en dos especies del mismo género: Phlomis lychnitis (amarilla) y Phlomis herba-venti (púrpura) destacando sobre el color ceniciento del suelo. En seguida me vino a la mente el valor adaptativo de esta combinación, así como su colosal significado cultural de estatus y de belleza, que ya, desde los albores de la humanidad, se le ha dado a esta combinación de colores.

Regresé a casa pensando que, para los ojos que saben mirar, en los cenicientos campos de Añover también tenemos nuestro epítome de la belleza, nuestra Helena de Troya, una Helena fugaz que, si bien no provocará una guerra, sí consigue que los paseantes informados, con las pupilas sobreexcitadas, vuelvan a casa con una sonrisa en los labios y la certeza de haber conquistado un pedacito, pequeño pero sublime, de su belleza.

domingo, 7 de junio de 2015

DESGREÑADA Y POLVORIENTA PERO SALADA Y RESULTONA (Salsola vermiculata)



Salsola vermiculata
Aprieta el calor del verano en nuestros cerros de yeso, la fuerte sequía hace que los campos se tornen amarillentos y el pasto disminuya. El agua escasea en un ambiente hostil, semidesértico, y cuando llega, lo hace de forma tormentosa, arrastrando los recursos edáficos cerro abajo, erosionando las cumbres, y acumulando sales en las vaguadas. 

En los secos y calurosos estíos de nuestros cerros, parece que todo aquello capaz de soportar vida, está destinado a morir, por las hostiles condiciones del medio. No solo se trata de sobrevivir, se trata de mantener las condiciones que hacen que la vida prospere. Aun así, en cualquier paseo por nuestros cerros. Con la mirada adecuada, constatamos que la vida se desborda en cada rincón,  que los cerros resisten, y sus habitantes los pueblan, generación, tras generación. 

Esto es posible, gracias a no pocos "Héroes anónimos", que luchan contra las inclemencias de un medio difícil, asegurándose, no solo su supervivencia, sino la del resto de organismos, al combatir las fuerzas que tienden a desertificar nuestros cerros y paliar sus efectos. 

Hoy pondremos nombre a uno de estos héroes anónimos que, si bien no es el más común, aporta e importa. Os quiero presentar a: Salsola vermiculata.


También llamada barrila, sisallo, caramillo, carambillo o tarrico, nuestra amiga de hoy es un arbusto poco aparente, con ramificación muy irregular, cuyo verde, a veces se tapa de un gris blanquecino por la mezcla de polvo y el efecto del recubrimiento de pelos de que dispone. Que podemos encontrar al borde de caminos, cultivos de secano, laderas, y en zonas por lo general, muy expuestas y soleadas.

Es una planta capaz de vivir en estos difíciles ambientes y que ofrece sus frutos el final del verano: Su metabolismo, el llamado C4, le permite reciclar el CO2 que respira al cerrar los estomas, para no perder el preciado agua, tan escaso. Su diseño y metabolismo, hacen que pueda sobrevivir donde otras plantas morirían, por desecación o insolación. Así mismo, es una planta muy resistente a la concentración de sales. 

Los pastores antiguos, ya aprendieron a reservar el Sisallo, para las ovejas paridas que precisaban más energía y un aumento de la leche, pastándola también los jumentos, mulos, caballos y bueyes. Demostrando nuestra Salsola vermiculata, que no solo es capaz de sobrevivir, sino también de alimentar a otros cuando pocos más pueden hacerlo, sosteniendo así el ecosistema.

Nuestro protagonista de hoy, también puede colonizar los taludes y laderas. Las tormentas de verano arrastran las sales hacia los valles, que de no ser parados por el freno adecuado, pueden dar lugar a una "subida de sales" en las vaguadas, que pueden llegar a agostar la siembra, antes que pudiera espigar. Nuestra planta se convierte así, entre otras, en un amortiguador de los efectos perniciosos de las tormentas, un guardian de los cultivos, que no requiere más gasto que el de dejarla vivir. 

Del Sisallo se obtenía también la "Barrilla". La barrilla llegó a tener su importancia en la economía de los Siglos XVII y XVIII, pues era materia prima esencial para la fabricación de jabones y vidrios. Esta eran los álcalis que resultaban de la incineración de plantas con alto contenido en sales orgánicas de sodio y potasio, entre las que se encuentra nuestra amiga de hoy, la Salsola vermiculata.

Esto es lo que dice G. Alonso Herrera en su libro "Agricultura general" impresa en 1818, que es revisión de la versión original de 1513.



Así pues, de paseo por nuestros campos y cerros, podremos encontrar esta planta excepcional, que ha sido, desde tiempos antiguos, guardiana de la vida de nuestros campos, evitando la erosión, proveyendo recursos químicos, usada para la colada, como fuente de alimento cuando otras escaseaban y mitigando la excesiva concentración de sales. Pero no solo eso. También sirve de planta nutricia y refugio de infinidad de invertebrados. Y dada su resistencia natural a las inclemencias de nuestros campos, no necesitan prácticamente nada para subsistir.

En ella también podemos encontrar las agallas producidas por los dipteros Stefaniola salsolae y Stefaniola bilobata.

En fin, toda una heroína que podéis encontrar en los bordes de cualquier camino de nuestros cerros. Una planta con una gran historia a sus espaldas merecedora de ser contada, que ha convivido desde tiempos antiguos con el hombre. Enriqueciendo y dotando de vida los ambientes más difíciles.


domingo, 31 de mayo de 2015

LA DIABLESA DEL DESIERTO (Empusa pennata)

Empusa pennata
Según la mitología griega, la Empusa es una criatura guardiana del infierno, que puede cambiar de forma y le agrada pasear por parajes desérticos. A veces toma la forma de una bella cortesana, a fin de seducir a jóvenes ardientes y descuidados para, tras culminar los actos carnales, devorarlos y beber su sangre. 

Nuestra protagonista de hoy, toma su nombre de tan aterrador ser, Empusa pennata, Mantis palo, Diablillo o Muerte (como llaman algunos Añoveranos a todas las mantis) y al igual que el ser mitológico, vive en zonas áridas, de escasa vegetación. Pero no es la única coincidencia.

Estas fotos me las mandó nuestro vecino Jose, al encontrase una en nuestro, siempre tan diverso, campo.
Lo primero que salta a la vista es el buen camuflaje que tienen. La foto anterior está retocada a fin de que pueda verse mejor, pero en la original de la izquierda, se puede apreciar el alto grado de mimetismo con el ambiente. Y es que el color del adulto de nuestra diablesa, depende del entorno circundante cuando realiza la última muda, y va desde el pardo de la hierba seca, hasta el verde.

Como la malvada diablesa griega, nuestra mantis sabe pasar desapercibida.

La Mantis palo, a diferencia de otras mantis, se caracteriza por presentar tubérculos en la parte ventral del abdomen, disponiéndose enrollado en las ninfas y extendido en los adultos. Además de presentar una protuberancia en la cabeza. Los machos, como parece ser el de nuestra foto, presentan antenas largas bipectinadas (plumosas) siendo más cortas y lineales las de las hembras. Otra de las diferencias con otros mantoideos, es que pasan el invierno en forma de ninfa, no en forma de huevo.


Según ciertas leyendas castellanas, una Lamia (el equivalente latino de la Empusa) de extraordinaria belleza, puede aparecer en  determinadas fechas a la orilla del rio, peinándose sus cabellos. 

Al igual que nuestro diablillo de hoy, pues aunque la Empusa pennata habita preferiblemente zonas desérticas, también se la puede encontrar en las orillas de los ríos y cursos de agua, posiblemente atraída por la abundancia de presas que revolotean en sus alrededores. (La Mantis palo tiene un diseño corporal especializado en cazar insectos voladores, que atrapa con las patas posteriores, armadas con espinas. Si bien puede alimentarse de cualquier invertebrado que caiga entre sus potentes brazos; arañas, saltamontes, etc.)

Tanto su inquietante belleza, como su comportamiento sexual, igual que el de las mantis religiosas, son seguramente las características que le han hecho ganarse un nombre tan diabólico. ¿Quien no conoce a estas alturas el comportamiento sexual de las mantis?

Todo comienza cuando la hembra, en la época de reproducción emite unas feromonas al aire (perfúmenes de mujer) que el macho percibe con sus antenas. Siguiendo el rastro de las mismas hasta su origen son capaces de llegar hasta la hembra. Una vez localizada, el macho tiene que ser muy cuidadoso, pues la hembra puede devorarlo. Para evitarlo, el macho se acerca cuidadosamente por detrás hasta conseguir copular con ella, procurando mantenerse alejado de las patas posteriores de la hembra, que pudieran atraparle en un mortal abrazo. La hembra de Ampusa pennata, a pesar de haberse ganado el nombre diabólico, en realidad, devora a los machos con bastante menos frecuencia que la mantis religiosa (tengo un amigo que haría un buen chiste con esto).


A pesar de ciertas creencias populares que dotan a las mantis de una picadura venenosa e incluso mortal (recuerdo que siendo niño me dijeron que no me acercara a ellas pues eran "La muerte" y era fatal su picadura) en realidad, las mantis en general, y la nuestra en particular, no suponen ningún peligro para el ser humano y, de hecho, pueden ser beneficiosas, pues como depredadores voraces de invertebrados, ayudan al control de insectos indeseables, que pueden convertirse en plagas.

Así que ya sabeis, si en vuestros paseos os encontrais con este inquietante animal, camuflado entre la maleza, sabed que estáis ante Empusa pennata, una mantis peculiar que toma el nombre de un diablo mitológico, que habita las zonas áridas del sur de europa occidental, y que su maldad tiene, como su nombre, mucho más de cuento que de verdad. 

Quizás incluso su visión pueda iniciar una buena reflexión o conversación, pues conocer la historia de los habitantes de nuestra naturaleza, no solo es enriquecedor. También suma al disfrute de los paseos, el valor añadido del conocimiento.  

sábado, 30 de mayo de 2015

LA BESTIA DESCONOCIDA (Gluvia Dorsalis)



Esta preciosidad, me la hicieron llegar la semana pasada desde el colegio de Dario, para ver si les podía decir algo sobre esta "araña" tan rara. La señora de la limpieza la encontró en un baño. Me hizo una ilusión tremenda toparme, por fin, con este magnífico animal, al que nunca había tenido la oportunidad de ver "en directo".

Me encontraba ante uno de los arácnidos (no araña) más raros y desconocidos. Gluvia Dorsalis, un solífugo endémico exclusivamente de la península Ibérica. 

Los solífugos habitan principalmente las regiones desérticas y semidesérticas, donde se han descrito como posibles indicadores de este tipo de biomas. No obstante Gluvia Dorsalis, nuestro amigo de hoy, se ha encontrado en habitats de tipo mediterráneo, en la Iberia de veranos cálidos, independientemente de la dureza de los inviernos (Retamales, pinares, encinares, sabinares, alcornocales, quejigares, pastizales y tomillares).


Imaginad las bestias típicas de las leyendas del imaginario popular, ya sean de este u otro planeta: un animal acechante y desconocido, difícil de encontrar, que pasa escondido en su guarida, la mayor parte del día. Una bestia voraz, rápida y sigilosa, que solo en las horas crepúsculares y bajo el manto de la noche, sale en busca de víctimas. Acercándose a la luz, únicamente porque en ella puede encontrar multitud de presas.

Un animal de aspecto aterrador, con enormes y potentes mandíbulas, con las que despedaza a su víctima sin darla un respiro, unos brazos enormes, capaces de amarrar con fuerza cualquier intento de fuga y que segrega sobre su presa moribunda, un líquido capaz de "disolverlas", a fin de poder engullirlas fácilmente.

Estamos hablando de Gluvia Dorsalis.

Los solífugos tienden a ocultarse en guaridas temporales de carácter diario o temporal, de modo que durante el día, o durante determinadas épocas del año no son fáciles de ver. Algunas veces se les ha visto bajo la luz del alumbrado en busca de insectos que son atraídos por la misma, depredándolos activamente. 

Son muy rápidos y voraces, y aunque no tienen veneno como otros arácnidos, cazan apresando a sus víctimas con sus largos pedipalpos, terminados en una almohadilla adhesiva, y lanzando incesantes mordiscos con sus potentes queliceros de dientes aserrados, que hace las veces de mandíbula. Como otros arácnidos tienen digestión externa, consistente en rociar con jugos digestivos a su presa, lo que facilita la posterior succión de los restos en una forma fluida.

Los solifugos cuando caen al agua entran en un estado "catatónico", disminuyendo su metabolismo, pareciendo estar muertos. Pero una vez fuera del líquido y pasado un rato, se recuperan y reinician su actividad normalmente. Posiblemente se trate de una adaptación de estos animales a los ambientes áridos en donde en alguna época del año podría haber inundaciones por fuertes precipitaciones.



En fin, si tenéis la improbable suerte de encontraos con este extraño animal. Sabed que os encontráis ante Gluvia dorsalis, un arácnido del orden de los solífugos, que parece una araña, pero no lo es. Un depredador nato, voraz y muy rápido, que bien podría haber sido la inspiración de las bestias que cuentan las leyendas. Aun así, como en el conocido cuento "La Bella y la Bestia", una vez se le conoce en profundidad, uno no puede dejar de sentir cierta admiración por ellos. Por último os dejo un corto video del programa "El jardín viviente" donde se habla de ellos.


sábado, 21 de junio de 2014

PICHOTE, AL FINAL NO ERA TAN TONTO (La fábula del zorro y el erizo)

Erizo en problemas. Añover de Tajo.
"Muchas cosas sabe la zorra, pero el erizo sabe una sola, y grande".

En primer lugar, aprovecho la ocasión para llamar al respeto de nuestros campos. Pues esto es lo que pasa cuando lo llenamos de residuos que no deberían de estar ahí. 

La foto me la mandado nuestro vecino Jose. Este pobre erizo, al que por compartir sus problemas con el del famoso dicho, he bautizado como "Pichote". Me sirve de escusa para dar a conocer, a quienes no la conozcan, una de las metáforas más aplicadas al campo de la sociología, basada en las estrategias vitales de dos animales que bien podríamos encontrar en nuestros campos: el Zorro y el Erizo.

A estas alturas, nadie puede negar la gran influencia del estudio y observación de la naturaleza en las artes y las humanidades. No son pocos los ejemplos donde se extrapolan comportamientos e ideas de lo que llamamos "la naturaleza" al estudio del comportamiento humano y sus sociedades, como si el hombre, que gusta de construir pirámides y sentarse en la cúspide, no formara parte de ella. Uno  bastante influyente en nuestro tiempo es el que contaré a continuación:

Isaiah Berlin,  divide a los hombres en dos grupos principalmente, los erizos y los zorros:

- Los Erizos, tienen una excelente defensa contra sus depredadores, se convierten en una bola de "espinas" infranqueable, solo saben defenderse de este modo pero lo hacen muy bien y son extremadamente efectivos. Son aquellos que "Todo lo refieren a un único aspecto central, a un principio ordenador único y universal" y los retos y dilemas los reducen a ideas simples y desechan todo lo que no tenga que ver con estas ideas. 

- Los Zorros, se defienden de los cazadores con muchos ardides diferentes, pueden llegar a elaborar complejas estrategias, persiguen varias metas y ven el mundo en toda su complejidad, moviéndose en muchos niveles. Son aquellos que "pretenden comprender la naturaleza de una gran variedad de experiencias por cuanto son en sí mismos, sin intentar encajarlos en alguna visión invariable, universal". 

Según la fábula, el Erizo siempre sale victorioso frente al Zorro cuando se enfrentan, puesto que este  último, nunca puede atravesar sus defensas. ¿Pero que ocurre si al erizo le pasa como a nuestro Pichote? en este caso hacerse una bola no le servirá de nada. 

El erizo puede llegar lejos, va despacio y seguro sobre unos principios en los que cree, con una visión clara y concisa de lo que quiere y lo que importa, pero la falta de adaptabilidad puede hacer que termine "Con la cabeza metida en un bote y sin poderla sacar". 

El zorro en cambio, tiene recursos para sacar la cabeza del bote, y para otros muchos contratiempos, contra los que el erizo estaría perdido por no saber hacer otra cosa, pero la falta de hilo conductor en su vida, la complejidad del mundo en que se mueve, puede hacer que acabe dando vueltas sin rumbo, en un laberinto de indeterminación e incapaz de alcanzar ninguna meta.

Muchos se preguntarán: ¿Que es mejor, ser un Zorro o un Erizo? o a la hora de abordar algún problema, ya sea familiar, laboral o social ¿Es mejor tomar la estrategia del Zorro o del Erizo?.

Yo personalmente comparto la opinión del clarividente S.J. Gould, que me tomo la libertad de resumir en una simple pregunta: ¿Por qué enfrentarlas?. O como dice en su magnífico libro "Erase una vez el zorro y el erizo":

 "Si las diferentes habilidades y maravillosas flexibilidades del zorro, pueden combinarse con la visión clara y el propósito testarudo y sincero del erizo, entonces un estandarte tachonado de estrellas puede proteger a una extensión de máxima biodiversidad, porque ahora finalmente todas las cualidades del zorro cuajan para realizar la gran visión del erizo". S.J. Gould (2003).





jueves, 19 de junio de 2014

LA HORA DE LA ARAÑA (Loxoceles rufescens)

Loxoceles rufescens

Nuestro protagonista de hoy es un tipo peligroso, de hecho, esta considerada como la araña con la picadura más peligrosa de la Península Ibérica, aunque no tanto como otras especies de este género presentes en Sudamérica y Africa.

La Loxoceles rufescens, también llamada araña parda o del rincón, gusta de lugares oscuros y se encuentra con cierta frecuencia en las viviendas, sobre todo en núcleos de población rurales, y aunque no es agresiva siempre nos puede picar accidentalmente.

Últimamente parece estar de moda, sobre todo sus parientes sevillanos, pues no ha sido poca la alerta causada y la repercusión en los medios, de una supuesta plaga de estos arácnidos, a los que se les atribuyen varias picaduras en Montequinto.

Sin embargo, y a pesar de ser considerada la araña más peligrosa que nos podemos encontrar los que vivímos en Añover, no hay lugar para el alarmismo. Su picadura es peligrosa sobre todo en las personas alérgicas, y aunque en los casos más graves puede causar un cuadro clínico llamado loxocelismo cutáneo, que puede evolucionar a gangrena, (en España hasta 2007 solo se han descrito dos casos) No se ha descrito ningún caso de loxocelismo cutáneo-visceral, mucho más grave, causado por sus primas Sudamericanas y Africanas. El desarrollo más normal de una de sus picaduras es "Una pequeña necrosis, ya que el veneno destruye las células de la piel. Se produce un pequeño agujero profundo, algo mayor a la picadura de un mosquito y una roncha".


Pues bien, nuestra amiga de hoy, me la ha hecho llegar en un bote, un vecino que la ha encontrado en su casa. ¿Cómo podemos saber si nos topamos con una de ellas en nuestro hogar?

Lo primero que veremos es una araña con el "Cuerpo" pequeño, de 10-15 mm. aunque sus patas largas la hacen parecer mucho más grande. De color marrón y con un característico dibujo en forma de violín en la parte dorsal del cefalotórax (la "Cabeza"). Luego, si tenemos la oportunidad, habrá que mirarla fijamente a los ojos, pues a diferencia de la mayoría de las arañas, que suelen tener 8 ojos, las pertenecientes a la familia de las Sicariidae, como la que nos ocupa, solo tiene 6, formando tres grupos de dos.

Ni que decir tiene que, aunque esta es la primera noticia que tengo de la existencia en Añover de estas arañas, lo más seguro es que lleven con nosotros toda la vida y estuvieran aquí, bajo las piedras de nuestros campos, mucho antes de que unos monos que han perdido casi todo el pelo se autoproclamaran dueños de todo esto. 

En fin, a poco que se mira, ya hemos descubierto que con nosotros vive la mariposa más grande de Europa, el escarabajo que algunos consideran el animal más fuerte del mundo, otro escarabajo rarísimo que gusta disfrazarse de avispa y ahora, la araña con la picadura más puñetera de la Península Ibérica, a la que, a pesar de todo, no hay que tener miedo. Seguiremos mirando y asombrándonos.