lunes, 12 de mayo de 2014

ALAS QUE NO VUELAN PERO CANTAN CANCIONES DE AMOR (Gryllotalpa gryllotalpa)

Grillotopo (Gryllotalpa gryllotalpa) en Añover de Tajo




A principios de Mayo, tras las lluvias de Abril, en las primeras noches calurosas, nuestro protagonista, en la puerta de su galería, comienza a entonar su débil canción de amor, a la espera de unos oídos y corazón que le correspondan. Siempre fue un tipo raro que prefiere lugares cálidos, con suelos arenosos, esponjosos, bien drenados y ricos en materia orgánica, larvas y raíces, de las que se alimenta.

A pesar de tener alas, estas no le sirven para el vuelo ¿Quien quiere volar viviendo bajo tierra?. El grillotopo o alacrán cebollero en cambio, frota sus alas una contra otra, al estilo de sus parientes más cercanos, los grillos, para emitir su encelada canción. Posiblemente la estridulación (así se llama su canto) y algún vuelo corto a fin de acercarse al amado o amada, sean el único momento de su vida que den utilidad a sus alas. La evolución en su caso, ha convertido las alas al servicio del Amor. 

Nuestro protagonista de hoy es un animal, cuanto menos, curioso. Así por lo menos suele ser citado en las guías de campo de los lugares donde se encuentra. Curioso e inusual, por su aspecto de grillo con unas potentes patas delanteras transformadas que usa para cavar las galerías subterráneas donde vive, y raro de ver, por su ya comentado hábitat subterráneo.

También llamado alacrán cebollero
Cuando ha de alimentarse, nuestro protagonista usa su potente aparato masticador, para dar cuenta tanto de pequeños invertebrados, sus larvas o las duras raíces de las plantas, bajo las que habita. Siendo por este motivo, considerado plaga en algunos sectores, sobre todo los campos de césped, en los que puede llegar a causar serios desperfectos, al igual que en los campos de patatas.

El Grillotopo se enamora en primavera, pero nace en verano dispuesto a pasar por un ciclo de metamorfosis incompleta en el que tras 4 mudas, estará listo para continuar con el ciclo de la vida. Durante su infancia contará con el apoyo de su madre (extraño comportamiento en los insectos) y al llegar el frío, nuestro protagonista se abandona en los brazos de Morfeo hasta la primavera siguiente, soñando quizás, durante todo ese tiempo, que sopesen bien su efecto sobre el control de otros artrópodos indeseables, a fin de que se le mire en un futuro, con más benevolencia. 

Vista ventral
Nuestro protagonista de hoy, lo encontraron nuestros vecinos Jaime y Jose en la puerta de la plaza de toros. Conociendo a esta especie, solo se me ocurre una razón por la que un grillotopo haya ido a morir en la cubierta de una zona asfaltada a principios de Mayo... El "Amor". Triste destino, pero al fin y al cabo, el reino animal también tiene sus Romeos y Julietas. 

Así que ya sabéis, si en vuestros paseos veis unos montículos de tierra suelta, como de hormigas o lombrices y al escarbar tienen el tamaño de un dedo meñique aproximadamente, posiblemente estéis ante la casa de un grillotopo (Gryllotalpa gryllotalpa) o alacrán cebollero y es uno de los animales más curiosos que os podáis encontrar.

Si os pica la curiosidad de como es su canción de Amor, en este enlace podéis escucharla:

http://www.goear.com/listen/fa56404/paseo-de-noche-por-el-campo-oyendo-del-grillo-talpa-el-canto-grillo-talpa

domingo, 11 de mayo de 2014

SOBRE LAS CONFUSIONES (Eruca vesicaria)


Eruca Vesicaria
Añover de Tajo
Confundir:"Mezclar, fundir cosas diversas, de manera que no puedan reconocerse o distinguirse".

El mundo es confuso, a algunos, ya lo sabemos, "la noche les confunde" otros, simplemente aceptamos que la confusión es parte de la naturaleza humana, de como miramos e intentamos entender el mundo.

La planta que hoy os presento, es sin duda alguna, un ejemplo de confusiones. Es una hierba con cuatro flores blancas en forma de cruz (de la familia de las crucíferas) que habitualmente muestra una linea roja en sus pétalos. Es una planta común, que crece en cunetas, campos de secano, barbechos, herbazales y no es raro encontrársela en la urbe allí donde una "¿mala hierba?" pueda crecer.

Fruto: Silicua hirsuta
He aquí la primera confusión: Comúnmente llamada Rúcula ¿Es una mala hierba?. Al menos como tal se la trata y combate, apareciendo en los congresos de malherbología. Pero también es, cada vez más apreciada como especia y en ensalada, siendo cultivada en algunos lugares. Mientras escribo estas lineas, en mi nevera descansa una ensalada comprada en el súper que la contiene... La rúcula ha pasado en los últimos tiempos de ser una mala hierba con ligero sabor picante, a un ingrediente muy apreciado en la alta cocina.

¿La rúcula?: He aquí la segunda confusión, bajo el nombre de Rúcula se engloban según la wikipedia tres especies distintas (Eruca sativa, Diplotaxis tenuifolia y diplotaxis muralis) parece que la cocina puede igualar el misterio de la santísima trinidad, al convertir tres plantas distintas en una sola...  Pero de entre esas tres especies ¿Dónde está la Eruca vesicaria? La planta, al fin y al cabo protagonista de esta entrada.

Llegamos así a la tercera confusión: Se ha discutido mucho sobre la clasificación de E. Vesicaria y E. sativa, unos dicen que son la misma especie, otros que son distintas, otros que una es una subespecie de la otra... En fin, esta es una especie con un polimorfismo muy acusado y los caracteres que se han estado usando para su descripción poco consistentes. En cualquier caso, el que escribe ha localizado un artículo del congreso anual de malherbología de 1995 en el que precisamente se hace hincapié en las diferencias morfológicas e infertilidad de los cruces que las diferenciarían:
Diferencias morfológicas entre E. vesicaria y E. sativa
A modo de información, el resultado del mismo recomienda tratarlas específicamente.


Ya os adelanté al principio que nuestra protagonista de hoy estaba confundida, que se la ha estado queriendo por sus múltiples propiedades y combatiendo como mala hierba del mismo modo, dualidad que se refleja en sus innumerables usos desde antaño:

Antiescorbútica, por su alto contenido en vitamina C.
Cultivada para ensaladas.
Consumida como afrodisiáco, (seguramente debido a su alto contenido en triptófano, precursor de la serotonina)
Para la vista, por su alto contenido en vitamina A, como antioxidante, antihelmíntico, diurético, como hepatoprotector y un largo etcétera de cualidades que poco menos la hacen parecer mágica.

Sin embargo, también tiene un lado oscuro. El aceite que se extrae de sus semillas tiene un alto contenido en ácido erúcico, perjudicial para la salud y sin embargo con interés para la industria del acero...


En fin, si te encuentras con una planta de flores blancas en forma de cruz, que parece una mala hierba pero no lo es, que es buena para la salud, pero también perjudicial, que puede incluso ser otra especie distinta... Puede que estés confundido... pero estarás ante la Eruca Vesicaria, una planta que hemos usado y comido desde tiempos inmemoriales y que sin embargo, no puede confundirse.



domingo, 27 de abril de 2014

HISTORIAS DE LA COSTURERA CANIBAL (Argiope Lobata)



En los último días del Otoño pasado, nuestro vecino Luis, me llamó para hablarme de una araña que encontró en su jardín, entre unos troncos, y que nunca había visto antes. La araña le parecía, según me dijo, excepcionalmente hermosa, así que quedamos para tomar un café y echarla un vistazo.

No le faltó razón, cuando me la enseñó, ya la traía perfectamente conservada en un cubo de metacrilato y deshidratada. Era un magnífico ejemplar hembra de Argiope Lobata.  Esta araña teje magnificas telas y se caracteriza por el ribeteado ondulado del abdomen, que le da un aire extraño (de ahí el nombre de Lobata = lobulada) y que, a la sazón, tiene la costumbre de pretender devorar a sus machos cuando se le acercan (y lo consigue casi en el 50% de los casos).

Lobulada como el contoneo de las caderas de nuestro estereotipo de "femme fatale". 

El comportamiento del género Argiope (así como otras especies que practican el canibalismo sexual) es cuanto menos, chocante para una especie como la nuestra. Al fin y al cabo, resulta difícil no imaginarse tal comportamiento extrapolado en nuestras mujeres... No me extraña que hayan corrido ríos de tinta sobre esto, y sean innumerables las historias que juegan con tal idea, ya sea en el cine o la literatura.

Los machos humanos de momento, podemos estar tranquilos. Hasta ahora no se han documentado casos de mujeres que devoren a sus maridos en condiciones normales (No se si habrá por ahí, una "Hannibal Lecter", de la que que no tenga conocimiento). Pero nunca está de más, aprender lo que los machos de esta hermosísima especie puedan enseñarnos:

1.- El tamaño importa, pero solo porque determina la velocidad. En efecto, si eres un macho del género Argiope, para triunfar sexualmente sobre una hembra que teje redes orbiculares, debes ser el primero en acercarte a la hembra. No puedes ser muy grande, para ser ágil trepando por la tela. Ni muy pequeño, pues entonces no serías el más rápido (y seguramente acabarías devorado tras la fecundación)

2.- Cuídate de los irresistibles aromas: Si de pronto a las hembras de tu especie les da por devoraros, y una fuerza irresistible, a pesar de ello, os empuja hacia ellas... Seguramente estais siendo víctimas de las feromonas sexuales que segregan por su cutícula, y con las que impregnan sus telas.

3.- (Aunque esto no está demostrado científicamente) Invítate a una buena cena antes de intimar: Solo por estar seguro que no le entrará repentinamente el hambre con fatales consecuencias.

En fin, hay tantos tipos de amor como especies sobre el planeta.

Así que ya sabeis, si os encontráis con una araña de tamaño aparente, con el abdomen lobulado y de belleza singular, que teje telas de hasta un metro entre los arbustos, y a las que gusta de adornar con unos engrosamientos en zig-zag, llamados estabilimentos, y a las que impregnan de feromonas para atraer a los machos y posiblemente comérselos, si no son lo suficientemente rápidos... Os encontrais frente a la Argiope Lobata. Una maravillosa, aunque inquietante, conciudadana. Que ha compartido su hábitat con nosotros, desde que llegamos.



jueves, 15 de agosto de 2013

DE PASEO POR VALDELACUEVA



En Añover todo el mundo le conoce como el camino de Valdelacueva... Lo que quizás pocos sepan es que este valle natural, a través del que los antiguos habitantes del pueblo hicieron un camino para acceder a los campos de secano del sudeste de la localidad y en tiempos fue lugar predilecto de las meriendas de San Blas, tiene más historias que contar, al menos naturales, de las que aparenta a simple vista.

Esta vaguada que transcurre entre cerros de yeso coronados por cultivos de secano, esconde en sus pocos metros una diversidad biológica de gran interés, quedando aun mucho más por descubrir. 

Es un lugar ideal para pasear con niños por la accesibilidad del lugar si bien hay que ir "con la fresca" pues el lugar anda escaso de sombra. 

Quien se anime a ir al lugar por el camino que sale detrás del cementerio del pueblo, lo primero que encontrará serán las canteras de yeso donde, con un poco de suerte, anidará el búho real y seguro, podrá ver a la curiosa Gypsophila Struthium sub. struthium o hierba jabonera, endemismo ibérico que tan solo puede disfrutarse en los cerros de yeso del centro-sur y este peninsular, usada en tiempos para hacer jabón, y que nos acompañará durante todo el camino. 

Dejando las canteras comenzamos el descenso por el valle propiamente dicho, encontrando a los bordes del camino toda una serie de flora gypsícola única entre las que podemos nombrar ciertos endemismos ibéricos a parte de la ya citada Gypsophila Struthium, como Limonium dichotomun (de la que dependen escarabajos de gran valor como Cryptocephalus bahilloi) y Centaurea hyssophifolia. 

Llegado a la altura de los cerros es cuando comienzan las sorpresas: Aves como el Milano, Buho real, Mochuelo, abejaruco... Laderas típicas de espartal con su esparto, albardín, Thapsia Villosa, Resedas, Tomillo salsero, Jarilla de escamas y al final del camino, la delicada  Vella pseudocitisum. 

A la altura de la cueva, en las malvas que crecen a su entrada, puede encontrarse el escarabajo avispa español (Neoplagionotus marcae), especie en peligro de extinción y de una belleza sin igual. Pasaremos por la orilla de la charca, donde oiremos saltar, más que ver, sus anfibios habitantes y posiblemente se nos cruce en el camino, algún que otro lagarto, lirón o la bellísima Papilio Machaon, Mariposa cuyas larvas se alimentan del abundante hinojo... y esto es solo el principio. 

En fin... Todo un festival de Vida concentrado en poco más de un kilómetro de camino. Cada planta y animal que encontramos tiene una historia que contarnos y que podemos descubrir con un poco de sensibilidad y manteniendo la bendita curiosidad de un niño, desde sus adaptaciones a las difíciles condiciones del terreno, hasta los usos dados en tiempos remotos.  

Como homenaje a esa curiosidad he realizado este pequeño video sobre los paseos por estos parajes con mis hijos... Sin duda aprender a mirar como ellos, es redescubrir el mundo. 

Si no ves el video pincha en el enlace de youtube: http://www.youtube.com/watch?v=jPWFoP97Gx0


sábado, 10 de agosto de 2013

INCURSOR NOCTURNO SORPRENDIDO EN EL PASILLO DE UN VECINO (Scolopendra cingulata)


Por fin, el sol del estío ha caído tras el cerro San Gregorio. Con las primeras estrellas la escolopendra sale de su hogar, cuyo tejado de yeso veteado de brillantes cristales, producidos por la erosión del agua y el viento, a modo de irregulares tejas, la ha guarecido de las calurosas y peligrosas horas centrales de los días de Agosto. Al abrigo de las piedras, encuentran un hogar lo suficientemente húmedo y oscuro como para sentirse protegido. Hace millones de años eran temidos, su estirpe alcanzó tamaños capaces de amedrentar al más temible de los seres vivos, pero actualmente, los Quilópodos escolopendromorfos, como así les llaman, no suelen superar los 30 cm. Son expertos y voraces cazadores, diseñados para la incursión y el ataque por sorpresa, planos, extremadamente articulados, ágiles y veloces, no dudan en registrar cada hueco, cada grieta o recoveco de sus tierras en busca de otros insectos, caracoles, e incluso pequeños mamíferos, que convertir en presas con las que alimentarse. La diferencia entre predador y presa, en su mundo, la dicta solamente el tamaño.

Scolopendra cingulata, la escolopendra más común de la península Ibérica, a las que los hombres vulgarmente suelen llamar ciempiés, posee dos potentes forcípulas, a modo de colmillos, con las que inyecta veneno a sus presas asegurando la efectividad del ataque. En el dorso de cada segmento, se le puede apreciar una banda transversal, que la distingue, cual si de pinturas de guerra se tratara. 
No gustan de hacer amigos, siendo legendarias su desconfianza y agresividad, aunque si se ven sorprendidas por un peligro inminente, ya sea real o figurado, su instinto de supervivencia las impulsa a huir, buscando cobijo en la primera grieta del terreno que encuentren y solamente ante una imposible huída o intento de contacto atacaran al incauto que, independientemente de sus intenciones, tenga la mala fortuna de acercarse demasiado. 

A pesar de todo, las hembras cuidan de sus puestas con gran esmero, a fin de preservarlas de la voracidad de quien las encontrase apetecible o de la invasión algún hongo que guste de crecer sobre su futura prole. Para ello se alejan lo justo de los huevos y los asean con frecuencia, demostrando que la ternura y la ferocidad pueden convivir cuando de una madre, al cuidado de sus hijos, se trata.

En ocasiones, como la protagonista de nuestra historia, durante sus incursiones nocturnas de caza, rastreando el terreno tras alguna presa, sus 31 pares de patas la llevan a los pasillos de alguna casa habitada por el hombre. Si tiene suerte pasará desapercibida, alcanzará su presa y regresará a cotos más fructíferos. Si la llegan a sorprender, consciente de la peligrosidad del ser humano, intentará huir y esconderse en el primer refugio disponible. De no ser posible, dependiendo de la sensibilidad de quien tenga enfrente, probablemente, como ha sido el caso de nuestra protagonista, terminará cautiva. Y aunque su "picadura" es dolorosa, no se conocen muertes humanas, por lo que de ser mordidos por una de ellas, debemos mantener la calma y acudir al médico mas cercano, que seguramente nos administrará un cóctel de antihistamínicos, calmantes y antiinflamatorios.

Nuestro personaje de hoy, esta Scolopendra cingulata, de aspecto tan temible como bella, la encontró nuestra vecina Luz Divina en el pasillo de su casa y me la hizo llegar. Debe de haberle echado mucho valor, sabiendo el miedo que la dan "los bichos" por lo que la estoy muy agradecido. Es un ejemplar bellísimo. Afortunadamente, tras una pequeña sesión fotográfica volverá a su ambiente natural, acabando su aventura con un final feliz.

Así que ya sabeis, si en vuestros paseos os encontráis con la Scolopendra cingulata, más conocida como Ciempiés, sabed que os encontráis ante uno de los cazadores nocturnos más antiguos que viven en nuestros campos, estaban aquí mucho antes que nosotros, diseñados de tal forma que, durante millones de años, han conseguido sobrevivir a innumerables adversidades y cambios ambientales. Sin duda, una joya de la naturaleza.

jueves, 8 de agosto de 2013

DE MAGOS Y LEYENDAS (Heliotropium europaeum)


Hoy os quiero presentar una planta muy común, pero que cualquier aficionado a los paseos debería conocer. Es una planta con muchas leyendas a sus espaldas y realmente curiosa en varios aspectos. Desde la edad media se le han atribuido multitud de cualidades, poderes mágicos, venenosos y curativos. Esta es una planta que me encanta enseñar en los paseos de Aula Verde o cuando alguna vez me han requerido como guía para enseñar e interpretar las peculiaridades ecológicas de nuestro pueblo, a su vez, los acompañantes que la descubren por primera vez suelen mostrarse igualmente complacidos. Nuestra protagonista de hoy se llama Heliotropium europaeum.

También conocida como verruguera, cola de escorpión, tornasol, verrucaria, heliotropo o hierba cornuda... Es una planta de la familia de las Boragináceas, pero cuyo aspecto general no se parece en nada a ellas. De su aspecto quizás lo más destacado puedan ser las inflorescencias "Escorpionadas", apodada seguramente cola de escorpión porque su forma recuerda a la de estos arácnidos. Asi como la tonalidad grisácea que presenta debido a los pelos, densamente dispuestos, a modo de borra, que la recubren y la ayudan a soportar la fuerte deshidratación que conlleva la sequía y solana de los difíciles ambientes que puede llegar a colonizar.




Su nombre cientifíco "heliotropium" proviene del griego y significa, "que se mueve con el sol", haciendo referencia a la característica de esta planta cuyas flores crecen mirando al astro rey. Ya en el Siglo XVI, hay referencias a esta cualidad de la planta y de cómo bien interpretada podría usarse para medir la hora.

No es difícil imaginar un escenario medieval, con gentes supersticiosas, creedoras en la magia y brujería, un mundo donde lo incomprensible se torna obra de ángeles o demonios, donde los estudiosos del mundo natural toman nombres como alquimista, druida o taumaturgo, donde a base de ensayo, observación y error van describiendo los elementos y las especies, exponiendo sus efectos y perfeccionando sus usos. Un mundo donde, a priori, cualquier causa es posible. La leyenda y la magia asociada a la verruguera, muy bien pudo surgir de la mezcla de observación, incomprensión y superstición en el imaginario popular de los efectos de la planta. En un intento desesperado por un lado, muy humano por otro, de comprender el mundo que habitamos.

De nuestra protagonista de hoy, en el ayer, se decia que protegía y curaba las picaduras de escorpión, rumor seguramente alentado por la forma de sus inflorescencias. Se aseguraba también que si se dibujaba un círculo en el suelo con una de sus ramas, el escorpión no podría atravesarlo quedando encerrado en él y que si se le arrojaba encima dicha rama, era capaz de darle muerte instantaneámente. Ni que decir tiene que la ciencia ya ha desmentido este mito, pero no deja de tener cierto atractivo histórico-antropológico.

Otra de las brujerías que se ha atribuido a nuestra hechicera, es la de proporcionar sueños premonitorios puesta bajo la almohada y visiones a quien la consume. La verrucaria es una planta altamente tóxica, con hasta un 1% de alcaloides pirronizilicos como asiocarpina, europina, heliotrina, supinina y heleurina.


Estos alcaloides son hepatotóxicos y neurotóxicos, y posiblemente sean los causantes de las visiones de los "brujos", por otro lado, se han documentado intoxicaciones de ganado por su consumo, así como insectos que se alimentan de esta planta y que son capaces de acumular sus toxinas volviendose a su vez tóxicos, como defensa ante posibles depredadores. Su toxicidad hace que actualmente la venta de la planta este prohibida.

Aun así, tradicionalmente se le ha dado al heliotropium europaeum un uso medicinal y adjudicado una gran lista de virtudes, Jose Quer y Martinez escribía sobre ellas en su libro, escrito por encargo y dirigido por nuestro ilustre vecino el Doctor Casimiro Gómez Ortega en el año 1784, "Continuación de la flora española":



"Según Mathiolo, estregadas las verrugas con esta yerba la deseca insensiblemente, y con el tiempo caen. Toda la planta machacada y puesta sobre los cánceres y úlceras carcinomatosas, sinuosas y gangrenosas, y en los tumores escrofulosos, se reputa muy eficaz y muchas veces la he aplicado en semejantes casos con felices efectos. Aplicada también a los herpes vivos los amortigua, y algunas veces los extingue"


Haciendo referencia a su cualidad más sonada, bien por citada o por la cantidad de nombres vernáculos que hacen eco de ella, a saber, la de servir aplicada en emplastos contra las verrugas.

Así que ya sabeis, si en vuestros paseos os topais con esta planta, ya sea entre las rocas, en las aceras, al borde de los caminos o en barbechos, sabed que se llama Heliotropium europaeum más conocida como verruguera. Tiene una gran historia a sus espaldas y, a pesar de ser considerada una mala hierba, ha compartido con nosotros gran parte de su existencia, inspirado mitos y leyendas, intoxicado y curado a nuestros congéneres desde tiempos inmemoriales y vive con nosotros.


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lunes, 5 de agosto de 2013

EL ESTRÉS Y LOS TELÓMEROS


Cuando cursaba tercero de biología tuve que realizar un trabajo de revisión sobre el estrés, su utilidad desde el punto de vista evolutivo, sus consecuencias fisiológicas sobre el individuo y los problemas que el estrés crónico, cuya incidencia se estaba disparando en el mundo "civilizado", podrían tener sobre las sociedades. Esto me hizo tomar consciencia de las terribles consecuencias que el estrés crónico puede llegar a tener en nuestras vidas a todos los niveles. Ahora, se sabe que los efectos del estrés quedan reflejados en los cromosomas, pudiendo, el análisis de los telómeros, ser un indicador fiable de la exposición al estrés de un individuo, y por ende, de una sociedad a través del estudio de los individuos que la componen.

El estrés, de forma natural, es una respuesta fisiológica que ocurre ante un estímulo amenazante, o cuando los cambios en el medio externo o interno son interpretados como una amenaza a la homeostasis, es decir, la capacidad de mantener una condición estable y constante del individuo.

Cuando el estímulo estresante se presenta, se produce toda una cascada de hormonas que termina con la liberación de, entre otras, el cortisol, y ponen al organismo en estado de "alerta general" preparándole para consumir energía muy rápidamente, a la vez que se inhibe la reproducción, el crecimiento y el almacenamiento de energía. El ejemplo típico para entender lo que pasa, es imaginar que estamos ante un león... todo nuestro organismo se dispara con una sola intención, la de sobrevivir, correr muy deprisa y salir cuanto antes fuera de su alcance, cualquier otra función del organismo, en ese momento, está de más (incluso sentir dolor) y por tanto se inhibe. 

Este mecanismo de respuesta al estrés, sin duda, ha conseguido (o al menos ayudado bastante) que la especie humana haya llegado hasta nuestros días y colonizado casi todos los ecosistemas, superando y haciendo frente a todo tipo de situaciones. El problema viene cuando el estrés es crónico. Esta respuesta esta muy bien en periodos cortos, pero cuando se da de forma continuada es una fuente inagotable de enfermedades.

El estrés crónico se ha asociado a diabetes, problemas cardiacos, depresión, determinados tipos de cáncer, pérdida de memoria, úlceras y un largo etcétera de enfermedades. 

Ahora también se sabe que los telómeros (los extremos de los cromosomas) se acortan por las situaciones de estrés y que este acortamiento de los telómeros aumenta la probabilidad de padecer ciertas enfermedades. Los telómeros se acortan de forma natural en cada replicación celular, siendo indicadores del desgaste genético del organismo. A medida que envejecemos, los telómeros se van haciendo más pequeños. Cuando los telómeros son demasiado pequeños, la célula puede dejar de reproducirse, pero también puede funcionar de manera incorrecta (segregando factores que producen inflamación o desencadenan el desarrollo de tumores). El estrés acelera este proceso.

Un estudio publicado en Nature 490, relaciona directamente la pérdida de longitud de los telómeros con las adversidades sufridas por las personas de estudio, llegando a una clara conclusión: A la hora de hacer frente a las enfermedades, los factores ambientales desempeñan un papel importante, además de los genéticos. Así mismo, señala a la longitud de los telómeros como un indicador que ofrece una perspectiva excepcional sobre el estado fisiológico y patológico de un individuo.

El estudio de los telómeros apunta a que los planes de prevención de la salud deberían centrarse más en disminuir los factores ambientales que causan el estrés crónico (tanto contaminantes como sociológicos) a tantas personas de nuestra sociedad. ¡ Y hay que empezar cuanto antes! pues hay indicios de que el estrés tiene efecto sobre los telómeros incluso antes del nacimiento.

Así que ya sabéis, si no queréis envejecer (o al menos, no tan deprisa como os parece) cuidaos de las situaciones estresantes y sobre todo aprended a controlarlas. 

Por último queda una buena noticia, hay estudios pilotos que sugieren que aplicando medidas reductoras de estrés, combinadas con ejercicio y cambios en la dieta, en tres meses puede ralentizarse o incluso revertirse el desgaste de los telómeros al aumentar la actividad de la telomerasa (la enzima encargada de "rellenar el trocito" de ADN que se pierde en cada replicación).   

Tantos avances en el conocimiento durante tantos años y al final las conclusiones parecen todas apuntar a lo que ya sabían los antiguos griegos:

"Mens sana in corpore sano".